RHE276 - Julio 2026

Venid a mí y os daré la paz

Hijo mío, soy la Madre de la misericordia, con un corazón siempre lleno de compasión; soy la misteriosa escalera de los pecadores, soy la...

El silencio, fuente inagotable de armonía

Silencio… quietud… Detengámonos un instante e imaginémonos en un lugar solitario donde la plenitud de la calma pueda penetrar mejor en nuestros sentidos: ya...

¿Sabías…

… cómo surgieron los sagrarios? Tal es el amor de la Iglesia por Jesucristo que, habiendo subido el Esposo a los Cielos, ella no se contentó...

Con aroma de vino y de guerra

Una famosa empresa francesa de alfombras finas se dedica a prestar un servicio con todo su celo patriótico: Chevalier, tras limpiar antiguas tapicerías de...

Heraldos en el mundo

  Bajo el amparo de la Virgen de Fátima 13 de mayo – Entre las conmemoraciones realizadas en honor de Nuestra Señora de Fátima,...

Madre incondicional

«Si mi madre es como es, , que es la Madre de las madres, la Madre de toda la humanidad, ¡ni siquiera sé cómo...

20 de julio – San Elías, profeta – El...

Si Dios llamó amigo a Abrahán, mi siervo a Isaac y mi santo a Jacob, bien podría llamar mi profeta a Elías. Máxime cuando,...

Una pizca de sal en la dulzura de vivir

Tras los amargos años de la Revolución francesa (1789-1799), el diplomático Talleyrand, al contemplar el desmoronamiento del Antiguo Régimen, dejó un nostálgico testimonio: «Quien...

La alegría de hacer el bien

El tema del trato caballeresco me hace recordar una serie de cosas de mi infancia, cuando la cuestión de las relaciones humanas y la...

¿Qué es más meritorio: amar a un enemigo o...

La venida de Nuestro Señor Jesucristo y la revelación del mandamiento del amor transformaron profundamente las relaciones humanas. Hasta entonces, la justicia se limitaba...

Delicada flor de las relaciones humanas

Al crearnos con instinto de sociabilidad, el divino Artífice imprimió en el alma humana la necesidad de la ayuda mutua. En la admiración recíproca...

La adulación: ¿un pecado?

Catecismo de la Iglesia Católica § 2480 Debe proscribirse toda palabra o actitud que, por halago, adulación o complacencia, alienta y confirma a otro en...