Contracubierta

«Volved a mi Corazón, que es todo vuestro»

¡Con qué afecto debemos abrazar y sufrir todas las aflicciones que nos sobrevienen, por amor a nuestro Salvador, ya que Él las soportó primero...

Maravillosa santidad y ternura paternal

La prueba más dolorosa para los hijos espirituales de San Ignacio era el alejarse de la casa de Roma, donde les era dado ver a...

Servir a Dios en todas las condiciones de la...

«Comprende, ¡oh hija mía!, que en esta tierra tendrás solamente un día bueno de cada cien malos, porque debes asemejarte a mi Hijo, Jesús....

Nacida para fundar y para gobernar

La Madre De Lestonnac reunía en grado inusual las cualidades físicas y morales que le parecían indispensables para llevar a cabo sus difíciles deberes. A...

Que quien me mire, te vea

«A pesar de poder servir de modelo en todo —escribe una de las connovicias de María Teresa González-Quevedo—, creo que la nota peculiar de...

Pureza invitadora e irradiante

San Casimiro era tan casto que comunicaba a los demás el deseo de ser puros. Es hermoso este hecho, porque a menudo nos encontramos...

Felicísimo y casto abrazo

El 20 de agosto de 1815, en la sagrada Comunión, se dignó mi Señor establecer su trono en mi pobre corazón. ¡Oh, qué gracia!...

Acordaos de que mi Dios me ha dado a...

¡Oh bienaventurado San Francisco de Sales!, verdaderamente santísimo siervo de Dios, amado y segurísimo guía de mi alma, don precioso de mi Dios; mi...

Recurrid confiados a María

Un antiguo intérprete del Cantar de los Cantares, comentando el texto: «Apacienta mis cabritos», no encuentra inconveniente en aplicarlo a María a propósito de...

Canal de mi melifluo Corazón

En una ocasión se le apareció el Señor Jesús y le pidió su corazón: «Dame, amada, tu corazón». Ella se lo ofrece con alegría y...

«Perfume que sube hasta mi trono»

Un día, en el noviciado, cuando la madre maestra me había destinado a la cocina de las niñas, me afligí mucho por no estar...

«Que el buen ángel custodio vele sobre ti»

Que el buen ángel custodio vele sobre ti. Él es tu conductor, que te guía por el áspero sendero de la vida. Que te...