Protegido: Reina de la historia
El eje de la historia es la encarnación del Verbo. Y el Verbo se encarnó en el seno de María. Por medio de Ella, por tanto, el Altísimo tomó las riendas de la historia y continúa sosteniéndolas.
El eje de la historia es la encarnación del Verbo. Y el Verbo se encarnó en el seno de María. Por medio de Ella, por tanto, el Altísimo tomó las riendas de la historia y continúa sosteniéndolas.